Clínicas Dorsia
Facebook Clínicas Dorsia
Twitter Clínicas Dorsia
Dorsia Televisión
Dorsia Blog Directora General
Viendo Actualmente:Sitios para perderse

La boda del verano

La boda más mediterránea

Nuestra querida y flamante franquiciada de Murcia y Granada, Raquel, se casó con su amor verdadero, Alberto, un malagueño saleroso y enamorado hasta la médula. A su alrededor, familia y amigos de los de verdad, todo auténtico, nada estaba por estar.

Los que tuvimos la suerte de acompañarles es ese bonito momento nos emocionamos sinceramente. El profundo amor que se tienen trascendía, se irradiaba en todas direcciones y ante un amor así, uno no puede sino emocionarse y llorar pañuelo en mano.

El lugar, Collados Beach, en la Manga del mar menor y el día más bonito y soleado lo tiñó todo de luz. La ceremonia, mirando al mar, con tintes griegos, marinos y profundamente mediterráneos, fue una puesta en escena de creatividad, emotividad y buen gusto.

El banquete y fiesta posterior, divino, barra de cup-cakes incluída. Todo estaba pensado para bailar y disfrutar hasta que el cuerpo aguantara.

Enhorabuena Raquel, una vez más, se cumple: lo que das, recibes.

Seguro que serás muy feliz el resto de tu vida y será un placer para los demás verlo.

Arriba, los protagonistas del día inolvidable: Raquel (con su madre) y Alberto, que espera emocionado su llegada. A mi me podéis ver con Manuel ¿Mi look? Vestido y zapatos Gucci, cinturón y cartera de Zara, pendientes Tory Burch, pulsera y anillo Cavalli. Peinado y maquillaje: www.alegriapeluqueros.com

Mente y cuerpo OK

Adoro los masajes, son indiscutibles sus propiedades anti estrés: puedes llegar a “levitar” tras una buena sesión. Pero sobre todo amo el masaje tailandés, que descubrí hace 10 años en mi viaje a Tailandia.

Lo especial del maisaje tailandés, es que, al igual que la medicina tradicional tailandesa en general, es una combinación de influencias de las esferas culturales y las tradiciones de la medicina de la India, China y el sudeste de Asia. Se dice que su fundador fue un médico de Buda, hace más de 2500 años.

Este tipo de masaje se fundamenta en la teoría de que el cuerpo está impregnado de “lom” o aire, que se inhala y que viaja por el cuerpo a lo largo de 72.000 caminos llamados “sen” o vasos. Los terapeutas de masaje manipulan las principales líneas sen presionando ciertos puntos. Las líneas sen tienen su origen en el ombligo y se extienden por todo el cuerpo. Una parte importante de la práctica del masaje tailandés incluye estiramientos como los de yoga, que están destinados a estimular las sen y mueven el lom (aire) a través del cuerpo mediante una acción de bombeo que está conectada con la respiración del paciente.

Este tipo de masaje es una secuencia de presiones sobre puntos y meridianos, compresiones circulatorias, movilizaciones articulares, estiramientos, y estimulaciones reflejas. Todo ello encadenado en un ritmo regular, donde la respiración del masajista se armoniza con la del paciente. El masaje se aplica a todo el cuerpo, desde los dedos de los pies hasta el cráneo. Su trabajo se centra en eliminar toxinas, liberando el Qi (flujo vital de energía) y ofreciendo al receptor del masaje una sensación profunda de paz tanto en su cuerpo como en su mente.

Al trabajar los estiramientos, el tailandés es un masaje altamente recomendado para deportistas. Yo soy fan. De hecho, incluso de este lado del océano, me las he ingeniado para dar con un centro de masajes que practique esta modalidad. Y, casualidades de la vida, la dueña también es deportista y corre maratones…

The Body Works, el centro de masajes de Malibú. Me podéis ver con mi masajista. De fondo, las maravillosas vistas de la playa de Malibú.

Como siempre insisto, cuerpo y mente van de la mano. En Dorsia apostamos manifiestamente por una Belleza Responsable que implique la práctica de deporte, hábitos de dieta saludables y una selección de los mejores tratamientos Dorsia. Esta es la receta para obtener una mente y cuerpo sanos y preciosos.

Disfrutad de estas últimas semanas de verano.

Mi look semanal: 18 de marzo – Meat Packing – NYC

Hola a todos,

Aunque un poco tarde, aquí me tenéis, esta vez desde NY, en donde he estado pasando unos días.

Nueva York es un crisol de culturas, un mundo en el que todo puede ser. Mires donde mires, hay cosas que ver, nuevas experiencias que vivir, gente por conocer.

Gansevoort Hotel, recepción.

Gansevoort Hotel, recepción.

Meat Packing District es la nueva city, una zona que pertenece al barrio de Chelsea, en donde se ‘cuece’ lo último en cuanto a moda, cultura, restauración y diversión. ¿Te suena el SoHo, verdad? Pues ya pasó de moda. Ahora, el ‘MeatPa’ es lo más. Si te animas a ir, te recomiendo que no te pierdas los restaurantes-lounges más chics: Spice Market y Budhakan, el mítico Pastis, con su terraza llena de la gente más cool, y para salir de marcha y también descansar, el hotel Gasenvoort. No me olvido de la mejor parte: las tiendas de los diseñadores más trendy e independientes del panorama nacional e internacional: Stella Mcarney, Diane Von Fustenberg, Moschino, Catherine Malandrino y mucho más.

El ya mítico Pastis

El ya mítico Pastis

Conozco a mucha gente que no está a gusto con su vida y sin embargo no dan el paso a cambiarla. Cosas como una hipoteca o la seguridad de un trabajo aunque no les guste nada les paran. Cuando paseas por aquí, sientes esa fuerza de la gente que vive la vida que quiere vivir, que no se conforma, que busca su sitio, su manera de vivir, aquella que les llena.

Una imagen genuina del MeatPa

Una imagen genuina del MeatPa

Mi consejo para esta semana que entra: reflexiona sobre tu vida y ponte en marcha. Cambia todo lo que no te guste, no tengas miedo. El cambio es oportunidad.

Bueno, la imagen que os presento esta semana es un total look de un diseñador americano, James Perse, que tiene un outlet en el Chelsea Market, sitio alucinante en el que puedes comprar los más bonitos cup cakes, comer en un restaurante orgánico o comprar las últimas tendencias en moda a precios alucinantes, totalmente recomendable. Las zapatillas, lo más cómodo del mundo, son lo nuevo para verano de la marca Ugg.

mi look semanal MeatPa

mi look semanal MeatPa

Maldivas, un lugar para perderse

Maldivas lugar para perderse

Maldivas lugar para perderse

Muchas veces desechamos de nuestra mente realizar viajes lejanos por lo costosos que son, y sin embargo, no escatimamos en pequeños gastos mundanos, como tabaco, prensa, el almuerzo en el bar al lado del trabajo, esas revistas, etc. que si los sumas, en todo un año, representa mucho más dinero que un viaje al fin del mundo, donde puedes encontrar otra dimensión.

Maldivas es un lugar así, al que todo el mundo debería ir aunque sea una vez. En realidad no tiene monumentos, templos interesantes ni museos. Pero es un viaje a tu subconsciencia, a lo más profundo de tu ser… si te dejas llevar.

Maldivas son miles de pequeñísimas islas, atolones de coral, perdidas en el océano Índico. En ellas, con mucha vista, han implantado un sistema de turismo de lujo, ubicando en cada isla un hotel que respeta el medio ambiente en su máxima expresión. Integrado en el entorno, estos Resorts tienen como objetivo que los huéspedes descansemos, desconectemos y disfrutemos de la naturaleza.

Si no has estado en las Islas Maldivas y te las quieres imaginar, piensa esto: islas tipo Robinson Crusoe, pequeñitas, rodeadas de arrecifes de coral, llenas de palmeras con cocos, mucha vegetación, grandes pájaros trinando y rodeadas de playas de arena tan fina y tan blanca que parece imposible que sean naturales. Miles de peces y organismos marinos de todos los colores habitando unas aguas tan azules,tan transparentes que puedes verles desde la orilla.

En sitios así, si las buscas, encuentras las respuestas que necesitas.

El paso del tiempo – As time passes

Me encantan las personas cuyos rostros reflejan la sabiduría de los años vividos y no entiendo cómo hay tantas personas en nuestra sociedad que tienen miedo a envejecer.

Cuando viajo, aprovecho los trayectos en tren o avión para leer y pensar. Sólo las personas que tienen una vida intensa, especialmente si son padres de varios niños pequeños, entienden el éxtasis que se puede llegar a sentir cuando tu mente consigue arañar al reloj unos instantes de quietud y reflexión íntima.

Por la ventanilla del tren disfruto de un paisaje hermoso: la costa catalana, de Salou a Barcelona. El mar está en calma; el sol, radiante, se refleja en el agua. Pequeñas embarcaciones amarradas a sencillos puertos marítimos… de alguna manera mi mente viaja a la Costa Amalfitana, uno de los lugares más bellos del Mediterráneo. Uno de los viajes que más recuerdos bellos y felices me ha dado.

Costa Amalfitana

Tengo 35 años. Mírame a los ojos, mi rostro no engaña: vivo intensamente. Soy lo suficientemente joven para pensar (qué insensata) que no me voy a morir nunca y lo suficientemente vieja para poder rememorar en estos momentos de soledad maravillosas personas, experiencias, viajes, conversaciones, miradas, sonrisas y reflexiones. Las experiencias de mi vida dan forma a mi ser. Soy la suma de las vivencias que he elegido. ¡Cómo no querer que pase el tiempo!

Cuando miras mi rostro ves todo esto. Cuando miro a las personas, siempre lo busco. Creo que todos lo hacemos. Me gustan las personas que miran a los ojos y te permiten bucear dentro de los suyos, demostrándote así que son generosas y limpias de espíritu.

Cada año que cumplo, como mujer presumida, observo cómo el paso del tiempo se refleja en mi rostro y cuerpo. Me hago mayor. Pero no me siento mayor. Ni por dentro ni por fuera, que al final, viene a ser lo mismo. Con mis experiencias vitales construyo mi interior y con un estilo de vida saludable cultivo mi cuerpo para darle a mi mente el mejor recipiente posible, que es con el que más a gusto se siente.

_______________________________________________________________________________________

I love the people whose faces reflect the wisdom of the years lived and I do not understand how so many people in our society are afraid to grow old.

When I travel, I take the journey by train or plane to read and think. Only people who have an intense life, especially if they are parents of several young children, understand the ecstasy that can be feeled when you have a few moments of quietness and inner reflection.

Through the window of the train I enjoy a beautiful landscape: the Catalan coast from Salou to Barcelona. The sea is calm, the sun, radiant, reflected in the water. Small boats in simple seaports… somehow my mind travels to the Amalfi Coast, one of the most beautiful places in the Mediterranean. One of the trips that more beautiful and happy memories have given to me.

I am 35. Look into my eyes, my face does not deceive: I live intensely. I’m young enough to think (senseless) I’m not going to die and old enough to remember, in these moments of solitude, wonderful people, experiences, trips, talks, looks, smiles and reflections. The experiences of my life shape my being. I am the sum of the experiences that I have chosen. How can you think I do not want to pass the time!

When you look at my face you see all this. When I look at people, I always look for it. I think we all do. I like people who look at your eyes and indulge in their own, showing you they are so generous and fair-mindedness.

Every year, as a conceited woman, I see how the passage of time is reflected in my face and body. I get older. But I do not feel old, nor Inside or outside, that in the end, it becomes the same. With my inner life experiences I build my inside, and with a healthy lifestyle I give to my mind the best container possible, that is the one it feels most comfortable with.